Qué es el interés compuesto
Con interés simple, ganas intereses solo sobre lo que depositaste. Con interés compuesto, los intereses se suman al saldo y en el período siguiente también generan intereses. Al principio la diferencia es pequeña, pero con los años se nota cada vez más: por eso se dice que en el ahorro el tiempo pesa tanto como la tasa.
La capitalización indica cada cuánto se suman los intereses al saldo. Con la misma tasa anual, capitalizar cada mes da un poco más que capitalizar una vez al año. La calculadora te deja elegir entre las dos para que compares.
Lo que muestra la simulación
Tres cifras principales: el monto final al cabo de los años elegidos, el total que aportaste de tu bolsillo (el monto inicial más todos los aportes mensuales) y los intereses ganados, que son la diferencia entre ambos. Ver esas cifras separadas ayuda a entender cuánto del resultado es esfuerzo propio y cuánto es efecto del interés.
Debajo aparece una tabla año por año con el saldo acumulado, para ver cómo se acelera el crecimiento con el tiempo y en qué año los intereses empiezan a pesar de verdad.
Para qué usarla
Para planificar un ahorro mensual: cuánto podrías juntar para un fondo de emergencia, la cuota inicial de una vivienda, los estudios de tus hijos o la jubilación, si mantienes un aporte constante. Para comparar escenarios: qué cambia si aportas un poco más cada mes, si empiezas cinco años antes o si la tasa es uno o dos puntos más baja.
También sirve en clase, para explicar con números concretos la diferencia entre interés simple y compuesto, y para entender, al revés, por qué una deuda que acumula intereses crece tan rápido si no se paga.
Límites de una simulación
Es una simulación con una tasa fija durante todo el plazo. En la vida real las tasas cambian, las inversiones pueden rendir menos de lo esperado o incluso perder valor, y la simulación no descuenta impuestos, comisiones ni inflación. Por eso el monto final es una referencia para comparar escenarios, no una promesa de lo que vas a obtener.
No es una recomendación de inversión ni de ningún producto financiero. Antes de decidir dónde poner tu dinero, infórmate bien y, si hace falta, consulta a un asesor independiente. Los números que escribes no se envían: todo se calcula en tu navegador, gratis y sin registro.