Dos formas de comprimir: por calidad o a un tamaño exacto
Si solo quieres que la foto pese menos, elige un nivel de calidad. «Alta» cuida casi todo el detalle y es la opción segura para fotos que se van a imprimir o ampliar. «Media» es el punto de equilibrio para compartir por chat, correo o redes. «Baja» reduce más, a cambio de que se note en los bordes finos y en los degradados.
Si un portal o una aplicación te pide que la imagen no supere cierto peso, usa el modo «a X KB». Escribes el límite y la herramienta busca la mejor calidad que quepa en ese tamaño. Si la imagen no puede bajar tanto, te entrega lo mínimo que logró y te lo dice claramente, para que decidas si achicar sus dimensiones o recortarla.
Achicar las dimensiones también ayuda
Una foto de un celular actual tiene muchos más píxeles de los que se ven en una pantalla. Por eso, además de la calidad, puedes limitar el lado más largo, por ejemplo a 1920 px. Para ver en un monitor, en una presentación o en un sitio web, esa medida sobra, y el archivo baja de peso de forma notable sin que la imagen se vea peor.
Si necesitas medidas exactas en ancho y alto, o reducir por porcentaje, tienes también la herramienta «Cambiar tamaño de imagen». Y si solo te interesa una parte de la foto, recortarla antes con «Recortar imagen» elimina píxeles que no aportan nada.
PNG, JPG y WEBP no se comprimen igual
JPG y WEBP se comprimen bajando la calidad, y funcionan muy bien con fotos. PNG es otra historia: es un formato sin pérdida, así que para aligerarlo la herramienta reduce sus colores a una paleta de hasta 256. En capturas de pantalla, gráficos, logotipos e ilustraciones con colores planos, el cambio casi no se ve y el archivo baja mucho.
En cambio, si tu PNG es una fotografía, reducir colores puede generar bandas en los cielos o en la piel. En ese caso conviene pasarla a JPG o WEBP con «Convertir imagen» y luego comprimirla. Si después de procesar la imagen no queda más liviana que la original, recibes el archivo original tal cual, para que nunca descargues algo peor.
Tus fotos se quedan contigo
La compresión se hace dentro de tu navegador, con la potencia de tu propio equipo. La imagen no sale de tu dispositivo y no guardamos nada. Además, al reprocesarla se eliminan los datos EXIF: el modelo de la cámara, la fecha y, sobre todo, la ubicación GPS donde se tomó la foto. Es un detalle importante si vas a publicarla o enviarla a desconocidos.
ConvertirDocs es 100% gratis, sin registro, sin correo y sin límite de usos. Puedes comprimir varias imágenes a la vez y se respeta la orientación con la que la tomó la cámara, así que no vas a encontrar fotos acostadas al abrirlas.