Por píxeles o por porcentaje
Cuando alguien te pide una medida concreta, por ejemplo «la foto debe tener 800 píxeles de ancho», usa el modo por píxeles. Si escribes solo el ancho o solo el alto, el otro valor se calcula solo para mantener la proporción y la imagen no se estira ni se aplasta.
Si lo que quieres es reducir todo en la misma medida, usa el porcentaje: al 50 % la imagen queda con la mitad de ancho y la mitad de alto. Es cómodo cuando vas a procesar varias fotos de distintos tamaños y no quieres calcular una por una.
En centímetros o pulgadas, para imprimir
Si te piden la imagen en una medida física, por ejemplo 10 cm de ancho para un cartel o una foto de 4 × 6 pulgadas, elige el modo «Centímetros / pulgadas». Escribe el ancho, el alto o ambos y los DPI (300 es lo habitual para imprimir). La herramienta calcula los píxeles necesarios, mantiene la proporción de la imagen y deja escritos los DPI en el archivo cuando sale en JPG o PNG, para que el programa de impresión la tome con esa medida.
Recuerda que agrandar una imagen pequeña no le agrega detalle: si la foto original tiene pocos píxeles, al imprimirla grande se verá menos nítida.
Cuándo conviene cambiar el tamaño
Las cámaras de los teléfonos generan fotos enormes en píxeles. Para una tienda en línea, un blog, una presentación o una ficha de producto, esa resolución no se aprovecha y solo hace que todo cargue más lento. Bajarla a una medida razonable aligera el archivo sin que se note en pantalla.
También sirve para cumplir requisitos: formularios que piden una foto de cierto ancho, plataformas que recomiendan una medida para miniaturas o portadas, o sistemas internos de la empresa que rechazan imágenes demasiado grandes. Si además tienes un límite de peso en KB, después pásala por «Comprimir imagen».
Agrandar tiene un límite
Por defecto, la herramienta no agranda una imagen más allá de su tamaño original. Así evitas, sin querer, estirar una foto pequeña y obtener un archivo más pesado y borroso. Si de verdad necesitas una imagen más grande, puedes pedirlo expresamente.
Ten en cuenta que agrandar no inventa detalle: los píxeles que faltan se rellenan a partir de los que ya existen, así que la imagen se verá más suave. Para obtener buen resultado a tamaño grande, lo mejor es partir del archivo original de la cámara.
Cambia el formato de paso
Puedes guardar el resultado en el mismo formato que la imagen original o elegir JPG, PNG o WEBP. Así, en un solo paso, conviertes una foto enorme en PNG a un JPG liviano con el ancho que necesitas.
Todo pasa en tu navegador: la imagen no sale de tu dispositivo y se eliminan los datos EXIF, incluida la ubicación GPS. Es gratis, sin registro y sin límite de usos, y se respeta la orientación con la que se tomó la foto.