Vectorizar de verdad, no meter la foto en un SVG
Muchos convertidores «a SVG» solo envuelven la imagen original dentro de un archivo .svg: la extensión cambia, pero por dentro siguen siendo píxeles y al agrandarla se ve igual de borrosa. Esta herramienta hace otra cosa: agrupa la imagen en pocos colores, traza el contorno de cada color con curvas y apila esas formas. El resultado son trazos vectoriales reales que puedes ampliar todo lo que quieras.
Puedes elegir 2 colores (blanco y negro), 4, 6, 8 o 12. Con pocos colores el archivo queda limpio y liviano; con más, se conservan más matices. El detalle puede ser suave, normal o fino: el suave redondea bordes y elimina manchitas, el fino sigue mejor las curvas pequeñas a cambio de más nodos.
Para qué sirve un SVG
El caso más común es el logo de un negocio que solo existe como imagen pequeña, sacada de una red social o de una foto de un letrero. Para imprimirlo en un cartel, bordarlo, grabarlo o mandarlo a una imprenta, hace falta un archivo vectorial que no se pixele al agrandarlo.
También lo usan quienes trabajan con máquinas de corte como Cricut o Silhouette, plotters de vinilo o grabadoras láser: estos programas trabajan con contornos, y un SVG con formas de colores planos es justo lo que necesitan. Y sirve para pasar una firma o un dibujo a mano a un formato que se puede insertar nítido en cualquier documento o página web.
Con qué imágenes funciona bien (y con cuáles no)
Funciona muy bien con logos, íconos, sellos, firmas, letras y dibujos de pocos colores con bordes definidos. Cuanto más limpia y grande sea la imagen de partida, mejor queda el trazo.
Con fotografías el resultado es distinto: sale un póster de colores planos, con un aire de ilustración, y el archivo puede pesar mucho porque hay muchísimas formas. No es un defecto, es cómo funciona la vectorización; si lo que necesitas es solo cambiar el formato de una foto, usa «Convertir imagen». La herramienta trabaja con un máximo de 1200 px en el lado mayor.
Fondo transparente y privacidad
Si activas el fondo transparente, se quita el color que más aparece en los bordes de la imagen, que normalmente es el fondo. Así el logo queda listo para ponerlo sobre cualquier color.
Todo se procesa en tu navegador: la imagen no sale de tu dispositivo y no guardamos copia. Es gratis, sin registro y sin límite de usos.