Todo lo que cuenta, mientras escribes
No hay botón que pulsar: en cuanto escribes o pegas, aparecen las cifras. Palabras, caracteres con espacios y sin espacios, oraciones, párrafos y líneas. Cada una responde a una necesidad distinta: los trabajos académicos se miden en palabras, los formularios y las redes en caracteres, y los párrafos y las oraciones dicen mucho sobre el ritmo de un texto.
Además calcula el tiempo estimado de lectura y el de lectura en voz alta, útil para saber si un discurso, una presentación o un guion de video entran en el tiempo previsto. Puedes abrir directamente un archivo .txt en lugar de pegar.
Límites que te persiguen
Muchos textos tienen un tope que no se puede pasar. El contador compara tu texto con algunos límites comunes: los 160 caracteres de un SMS, los 280 de una publicación en X (Twitter), los 155 de una descripción para los resultados de Google y los 150 de la biografía de Instagram. Ves cuánto te sobra o cuánto te falta sin hacer cuentas.
Para otros límites, como el resumen de 250 palabras de un trabajo, los 500 caracteres de un formulario de inscripción o las 1000 palabras de un ensayo, basta con mirar la cifra correspondiente y recortar o ampliar. Si lo que necesitas es sobre todo caracteres, la página «Contador de caracteres» los pone en primer plano.
Las palabras más repetidas
La lista de palabras más frecuentes muestra en qué términos insistes sin darte cuenta. En un texto escolar o un artículo, repetir «también» o «importante» cada dos líneas empobrece la lectura; en una carta de presentación, ver que «responsable» aparece seis veces es una señal para buscar sinónimos.
También sirve al revés: si escribes para la web y hay una palabra clave que debe aparecer, compruebas de un vistazo si está presente o si quedó enterrada. Y en una traducción o una corrección, comparar las repeticiones del original y de la versión nueva ayuda a mantener el estilo.
Para estudio, trabajo y redes
Estudiantes que deben entregar un ensayo de un número exacto de palabras; redactores que escriben titulares, descripciones y publicaciones con límite; traductores que cobran por palabra y necesitan la cifra del documento; periodistas que ajustan una nota al espacio disponible; y cualquiera que escribe un discurso y quiere saber cuántos minutos durará.
Si el texto está en una foto o en una captura, pásalo antes por «Imagen a texto»; si está en un PDF, extráelo con «PDF a TXT». Y cuando el texto esté listo, puedes convertirlo en documento con «TXT a PDF» o abrirlo en el «Editor de Word online».
Tu texto no se envía
El conteo se hace en tu navegador: lo que escribes o pegas no se envía a ningún servidor ni se guarda. Puedes usarlo con borradores de contratos, correos o trabajos sin que salgan de tu equipo. Es gratis, sin registro y sin límite de usos.