Ver lo que cambió, sin leer dos veces
Cuando alguien te devuelve un documento «con pequeños cambios», leerlo entero junto al original para encontrarlos lleva tiempo y es fácil pasar algo por alto. Esta herramienta pone los dos textos frente a frente y resalta exactamente lo que se agregó y lo que se eliminó, para que vayas directo a las diferencias.
Es el caso de la cláusula de un contrato que el otro lado «solo retocó», la versión corregida de un trabajo que te manda un compañero, dos redacciones de un mismo correo, la descripción de un producto antes y después de editarla, o un texto legal que debes revisar frente a la versión publicada.
Por palabras o por líneas
La comparación por palabras es la más precisa para prosa: marca cada palabra agregada o quitada dentro de la oración, así que ves si cambió «deberá» por «podrá» o si desapareció un «no». La comparación por líneas trata cada línea como una unidad y resulta más clara para listas, tablas pegadas como texto, fragmentos de código, configuraciones o archivos de datos.
Puedes ignorar las mayúsculas y los espacios para que no se marquen como cambios las diferencias que no importan, como un doble espacio o una palabra que pasó a mayúscula al inicio de la frase. Un contador indica cuántas partes del texto cambiaron, un dato útil para saber si la revisión fue superficial o profunda.
Qué compara y qué no
Compara texto plano: lo que pegas o abres desde un archivo .txt. No ve negritas, colores, tipografías ni imágenes, y no compara documentos de Word o PDF directamente. Para dos PDF está «Comparar PDF», que además ofrece una comparación visual página por página. Para un Word, copia y pega el texto de cada versión en su cuadro.
Tampoco fusiona los textos ni te propone una versión final: muestra las diferencias para que tú decidas qué conservar. Y si el contenido se movió de lugar dentro del documento, aparecerá como eliminado en un sitio y agregado en otro.
Usos en estudio, oficina y redacción
Docentes que comprueban cuánto cambió un trabajo entre la entrega y la corrección; traductores que revisan los ajustes del cliente sobre su versión; equipos que comparan dos redacciones de las mismas condiciones de venta; programadores que quieren ver rápido la diferencia entre dos fragmentos de configuración; o quien escribe y guarda varias versiones de un mismo texto y ya no recuerda en qué se distinguen.
Si el texto está en una foto o una captura, extráelo antes con «Imagen a texto». Si está en un PDF, usa «PDF a TXT» y pega el resultado. Y para contar palabras o limpiar el formato antes de comparar, están «Contador de palabras» y «Convertir mayúsculas y minúsculas».
Tus textos no se envían
La comparación ocurre en tu navegador: lo que pegas no se envía a ningún servidor ni se guarda. Puedes comparar contratos, informes o correos confidenciales sin que salgan de tu equipo. Es gratis, sin registro y sin límite de usos.