Para imprimir sin gastar tinta de color
Un documento con logotipos, títulos azules, gráficos y fotos a color se imprime en color aunque solo te interese leerlo. Convertirlo a escala de grises antes de mandarlo a la impresora evita gastar los cartuchos de color, que suelen ser los más caros, y deja un resultado uniforme en impresoras láser monocromáticas.
También resuelve un problema de las copisterías y centros de impresión: muchas cobran la página a precio de color en cuanto detectan un solo elemento de color, aunque sea un logo pequeño en el encabezado. Con el PDF ya en gris, cada página se cobra como blanco y negro. Y si entregas un trabajo que debe ir sin color, el archivo lo cumple de antemano.
Escala de grises, no bitonal
Aquí «blanco y negro» significa escala de grises: las fotos y los degradados conservan sus tonos, como en una fotocopia bien hecha, y no se convierten en manchas de negro puro. Cada página se guarda como gris real, con un solo canal, en lugar de una imagen RGB con los tres canales iguales, lo que evita que la impresora la trate como página de color.
La resolución la eliges tú: 150 ppp es suficiente para texto que se va a leer en papel común, 200 da un buen equilibrio y 300 conviene cuando hay letra pequeña, planos o fotos que deben verse con detalle. A más resolución, páginas más pesadas.
El texto sigue siendo buscable
Cada página se convierte en una imagen en gris, pero la herramienta conserva el texto que antes se podía seleccionar como una capa invisible encima. Así el PDF resultante sigue permitiendo buscar palabras, seleccionar y copiar, igual que un escaneo con OCR. Esto aplica al texto horizontal; el texto girado puede perderse en esa capa.
Lo que sí cambia es la naturaleza de la página: el texto ya no es vectorial, sino parte de la imagen. Si ampliaste mucho la vista, verás píxeles en lugar de bordes perfectos, algo que a 300 ppp no se nota al imprimir. Si lo que necesitas es un PDF con texto vectorial en gris, esta herramienta no es la indicada.
Qué se pierde y qué pasa con el peso
Al convertir las páginas en imagen se pierden los enlaces, los campos de formulario y los marcadores del índice. Si tu PDF tiene un formulario que todavía hay que rellenar, hazlo antes con «Formularios PDF» y conviértelo después. Un PDF con contraseña hay que desbloquearlo primero.
El peso final puede subir o bajar según el documento. Un PDF de solo texto suele crecer, porque sus páginas pasan de ser texto liviano a imágenes; un PDF lleno de fotos en color puede bajar, porque el gris ocupa menos que el color. Si el resultado queda pesado, pásalo por «Comprimir PDF».
Sin subir el archivo
La conversión se hace en tu navegador. El PDF no sale de tu dispositivo y no guardamos nada, también cuando es un contrato o un documento interno. Es gratis, sin registro y sin límite de usos, en celular y en computadora.