Dos modos para dos usos distintos
La escala de grises quita el color pero conserva todos los tonos intermedios, desde el negro hasta el blanco. Es el modo para fotos: retratos, paisajes o imágenes con aire clásico, donde quieres que se sigan viendo las sombras, la textura y los detalles.
El blanco y negro puro deja cada punto de la imagen en negro o en blanco, sin grises. Es el modo para documentos, firmas, sellos y dibujos a tinta: el texto se ve más marcado y el fondo queda limpio. Lo que en la imagen original era transparente queda blanco en este modo, así que una firma con fondo transparente sale sobre blanco.
Documentos y firmas que se ven nítidos al fotocopiar
Una foto de un documento tomada con el celular casi nunca tiene el fondo realmente blanco: hay sombras, papel amarillento y manchas grises. Al imprimirla o fotocopiarla, esas zonas salen como un gris sucio que dificulta la lectura. El modo blanco y negro puro convierte ese fondo en blanco y deja el texto en negro.
El umbral decide desde qué punto un tono se vuelve negro. Si el texto o la firma salen cortados o demasiado finos, baja el umbral para que se vean más gruesos; si el fondo se llena de puntos negros, súbelo. Con un par de pruebas encuentras el punto justo para cada foto.
Imprimir en blanco y negro gastando menos tinta de color
Si vas a imprimir una imagen en una impresora casera y no necesitas el color, convertirla antes a escala de grises o a blanco y negro te permite ver exactamente cómo va a salir y evita que la impresora use los cartuchos de color. Es práctico para tareas escolares, guías, entradas, cupones o mapas.
Para documentos, el blanco y negro puro suele ser la mejor opción porque elimina los grises del fondo que también consumen tinta. Para fotos que quieres conservar con todos sus matices, usa la escala de grises.
Varias imágenes, en privado y sin marca de agua
Puedes convertir muchas imágenes de una vez, por ejemplo todas las páginas fotografiadas de un documento, y descargarlas en un ZIP. Si después quieres juntarlas en un solo archivo, pásalas a «JPG a PDF»; si un formulario te pide que pesen menos, a «Comprimir imagen».
La conversión se hace en tu navegador: las imágenes no salen de tu dispositivo y no guardamos ninguna copia. Al generar el resultado se eliminan los datos EXIF, incluida la ubicación GPS. Puedes guardar en el mismo formato o en JPG, PNG o WEBP. Es 100% gratis, sin registro, sin límite de usos y sin marca de agua.