El problema de los archivos RAW
Muchas cámaras réflex y sin espejo pueden guardar las fotos en RAW, el formato en bruto que prefieren los fotógrafos porque permite editarlas con mucho margen. Cada marca usa su propia extensión: CR2 y CR3 en Canon, NEF en Nikon, ARW en Sony, RAF en Fujifilm, ORF en Olympus, RW2 en Panasonic, PEF en Pentax y DNG, un formato abierto que usan varias marcas y algunos teléfonos.
El inconveniente es que estos archivos no se abren en cualquier lado. Muchas computadoras no los muestran sin instalar algo, los teléfonos no los reconocen, las redes no los aceptan y pesan muchísimo. Si solo quieres ver, elegir y compartir las fotos, el RAW se vuelve un obstáculo.
Cómo funciona: la vista previa que guarda la cámara
Un archivo RAW contiene los datos en bruto del sensor, que hay que «revelar» con un programa especializado para obtener una foto. Pero casi todas las cámaras guardan además, dentro del mismo archivo, una vista previa en JPEG: la que ves en la pantalla de la cámara al revisar las fotos. Esta herramienta extrae esa vista previa y te la entrega como JPG.
Eso tiene dos consecuencias que conviene conocer. La primera: no se revela el RAW, así que no hay ajustes de exposición, balance de blancos ni recuperación de sombras; la foto se ve como la procesó la cámara. La segunda: el tamaño depende de la cámara. En muchos modelos la vista previa tiene la resolución completa; en otros es más pequeña, suficiente para ver y compartir, pero no para imprimir en grande.
Cuándo te sirve y cuándo no
Te sirve para revisar rápido una sesión, elegir fotos, mandarlas por chat o correo, subirlas a redes, compartirlas con la familia o con un cliente, o tener una copia en JPG en el teléfono. Para todo eso, la vista previa de la cámara suele ser más que suficiente, y la conversión es rapidísima porque no hay que procesar el RAW.
No te sirve si quieres sacar el máximo partido al RAW: corregir una foto subexpuesta, rescatar un cielo quemado o ajustar colores con precisión. Para eso sigue haciendo falta un programa de revelado, que trabaja con los datos completos del sensor.
Privado y gratis
Las fotos se procesan en tu navegador: no salen de tu dispositivo y no guardamos copia. Puedes cargar muchos archivos a la vez y descargarlos juntos en un ZIP. Es gratis, sin registro y funciona en computadora y celular sin instalar nada.
Los archivos RAW son grandes; si cargas cientos en un teléfono, conviene hacerlo en tandas para no agotar su memoria.