Cuando el SVG no sirve
Los diseñadores entregan los logos en SVG porque es vectorial y se ve perfecto a cualquier tamaño. Pero cuando ese logo tiene que viajar a un sistema de registro de proveedores, un formulario de licitación, un programa de facturación o una tienda de impresión, lo que te piden es un JPG, y el SVG directamente no se puede subir.
JPG es el formato de imagen con más compatibilidad que existe. Al convertir tu SVG obtienes un archivo que se abre en cualquier computadora, teléfono, impresora o programa de oficina, sin depender de que el otro tenga un programa de diseño.
Fondo blanco y calidad
JPG no guarda transparencia, así que el fondo transparente del SVG queda blanco. Para la mayoría de los usos, como un documento, un formulario o una impresión sobre papel blanco, eso es justamente lo que se necesita.
Como los logos e ilustraciones tienen bordes nítidos y colores planos, conviene elegir calidad alta: con calidad baja pueden aparecer pequeñas manchas alrededor de las letras y las líneas. Si necesitas conservar la transparencia, usa «SVG a PNG».
Tamaño del resultado
El JPG sale a 2000 px en su lado mayor, con la misma proporción del SVG. Alcanza para documentos, presentaciones y la mayoría de las impresiones en carta o A4. Si un portal pide medidas concretas, ajústalas después con «Cambiar tamaño de imagen»; reducir no tiene problema.
Para una lona, un letrero o un vinilo grande, entrega el SVG original a la imprenta: al ser vectorial, lo imprimen del tamaño que haga falta sin pixelarse, cosa que un JPG no permite.
Casos típicos
Un portal te pide el logo de tu empresa en JPG para un registro de proveedores. Quieres imprimir una ilustración en una tienda de fotos que solo acepta JPG. Necesitas insertar un gráfico en un programa antiguo que no abre SVG. Vas a mandar por chat una imagen que hiciste en un programa de diseño y quieres que todos la vean sin problema.
Si el SVG tiene textos con fuentes que no vienen dentro del archivo, tu navegador las reemplaza por otras parecidas. Revisa el resultado y, si hace falta, pide una versión con los textos convertidos en contornos.
Privado y gratis
La conversión se hace en tu navegador: los archivos no salen de tu dispositivo y no guardamos copia. No necesitas cuenta ni correo, no hay marcas de agua y puedes usarla todas las veces que quieras.
Funciona en navegadores modernos de computadora y celular, sin instalar programas ni extensiones. Puedes cargar varios archivos a la vez y descargarlos juntos en un ZIP o uno por uno.