Íconos para la web y para Windows
Un archivo .ico sirve sobre todo para dos cosas. En la web, como favicon: el ícono diminuto de la pestaña del navegador, de los marcadores y del historial, que muchos gestores de sitios piden en este formato. En Windows, para cambiar el ícono de una carpeta, un acceso directo o un programa propio, y así encontrar las cosas de un vistazo.
Fuera de esos usos, el .ico casi no se usa: para documentos, redes o presentaciones, lo normal es PNG.
Desde cualquier formato
Puedes partir de PNG, JPG, WEBP, SVG, GIF, BMP, AVIF y otros formatos que abre el sitio. Un SVG es un gran punto de partida, porque se dibuja nítido antes de reducirse, y un PNG con fondo transparente da íconos limpios sobre cualquier color.
Si partes de una imagen con fondo, como un JPG, el fondo queda dentro del ícono. Para quitarlo, usa antes «Quitar fondo blanco», que vuelve transparente un fondo liso.
Varios tamaños en un solo archivo
El .ico que se genera incluye el ícono en varios tamaños, de 16 a 256 px. Así se ve nítido tanto en la pestaña del navegador como en el escritorio con íconos grandes, sin que tengas que preparar cada versión a mano.
Siempre sale cuadrado y con fondo transparente: si tu imagen es apaisada o vertical, se encaja completa en el cuadrado y lo que sobra queda transparente. Si prefieres que el motivo llene el ícono, recórtalo antes en 1:1.
Elige bien la imagen de partida
Lo que se ve bien en grande no siempre se ve bien a 16 px. Antes de convertir, piensa en la versión más simple de tu marca: el símbolo sin el nombre, una inicial o un dibujo de pocos colores con buen contraste.
Cuanto más grande y limpia sea la imagen original, mejor quedarán los tamaños pequeños: reducir conserva la nitidez, mientras que agrandar una imagen chica la vuelve borrosa.
Privado y gratis
El ícono se crea en tu navegador: la imagen no sale de tu dispositivo y no guardamos copia. Es gratis, sin registro y funciona en computadora y celular.