Proteger PDF cifra el archivo con AES-256 y una contraseña para abrirlo. Además puedes decidir si se permite imprimir, copiar texto, modificar o rellenar formularios. Guarda bien la contraseña: si la olvidas, no hay forma de recuperarla.
Desbloquear PDF hace lo contrario: quita las restricciones que impiden imprimir, copiar o editar, y elimina la contraseña de apertura si la escribes correctamente. No adivina ni descifra contraseñas, y solo debe usarse con documentos que tienes derecho a desbloquear. Casi todas las demás herramientas necesitan el PDF sin contraseña, así que suele ser el primer paso.
Firmar PDF te deja dibujar la firma con el dedo o el mouse, escribirla con uno de tres estilos de letra o subirla como imagen quitando el fondo blanco. La colocas en cualquier página, ajustas el tamaño y puedes agregar tu nombre o la fecha. Es una firma electrónica simple, visual; no es una firma digital con certificado.
Censurar PDF oculta de verdad datos sensibles: dibujas recuadros sobre lo que hay que tapar y esas páginas se convierten en imagen con los recuadros en negro, de modo que el texto debajo desaparece. Por defecto también borra los metadatos del documento. Comparar PDF muestra las diferencias entre dos versiones, palabra por palabra o superponiendo las páginas para marcar lo que cambió.
Aplanar PDF convierte los campos de formulario y las anotaciones en parte fija de la página, para que nadie pueda modificarlos con un lector de PDF. Es un buen paso antes de enviar un formulario lleno o un documento firmado; si además quieres impedir que lo abran, combínalo con Proteger PDF.
Un recorrido habitual para un documento que vas a enviar: Desbloquear PDF si viene protegido, Firmar PDF, Aplanar PDF para fijar la firma y los campos, y al final Proteger PDF si solo debe abrirlo quien tenga la contraseña. Cada paso se pasa al siguiente sin volver a subir el archivo. Y si antes de enviarlo quieres confirmar qué cambió respecto de la versión anterior, pasa ambos archivos por Comparar PDF.